Y qué… de entre sol y luna
en recital de expresiones,
das en siete locuciones,
sola un concierto de amor.
Entre tus brazos, que suenan,
para el resto de mis días?
Sueño con tenerte aquí y ahora
y solo tu imagen me guía.
Hace que consienta este cuerpo
el alcanzar lo soñado,
qué fue lo que me habías dado
para aumentar mi deseo?
Y qué de lo que no hubo?
qué de lo que no veo?
Decir, pues, breves palabras
en nuestro contacto escaso,
supo por bien mi fracaso
el no dar fruto ninguno.
Y si transcurrido este tiempo
cuando leo en mis manos tu escritura
vuelve a mí extraña locura
qué mejor que contar reservo?
Mi tiempo, un oro que no valgo,
estrecha sobre mi la decision
de dar mas a lo que veo,
que conceder instante a lo nuevo;
sin atender cuanto es así, cierto;
que más vale siempre deseo,
sin posesión,
que posesión, amor, sin deseo.
Y mis versos retroceden un paso,
haciendo del pasado lo que no fue…
para quedar en armonía
y asi escribirse corrigiendo
un futuro que yo no escribía
y yo mismo acabo leyendo.
Sobre pedazos de una pagina web,
sobre falsas hojas sin sentido,
sobre paredes de una casa hueca,
en un arbol ya talado,
con plumas sin tinta,
dejo testimonio de contrasentidos!
De ese “ser o no ser…”
En el que, ¿para qué se es?
¿Para qué en esta vida una opción
que cueste siempre, lamentos,
y no saber estar solo…
dandome remordimiento,
y errar con todo, sin saberlo?
Pondré pues, voto de fé,
y alzaré manos al cielo,
para no equivocarme esta vez,
y mantenerme sincero…
Quien sabrá mi suceder?
Quién me dará mi consuelo?
Triste esta pagina web
como triste es siempre, agujero.
versos presos… versos son,
ni que decir, verdaderos.






